|
Washington Benavides
Uruguay
El niño ante la imagen del crucificado
¿Qué quieres? Esa mirada que te inventaron me traspasa; parece reclamarme algo. ¿Qué? Ya sé que a ti te traicionaron y golpearon, te condenaron, injustamente, y te asesinaron -aviador infinito de tu cruz-. Pero media humanidad te adora y cree en ti y en tu justicia. ¿Qué quieres? A mí también me traicionaron y golpearon y estoy vivo –por suerte-, encerrado en un sucio cuarto de baño, donde gotean las canillas seniles. No saldré de aquí en un vuelo que espante a mis guardianes. Seguirán creyéndome culpable y mis parientes mirándome de lado se burlarán de mi conducta. Me hincaron en el sucio suelo y tuve que confesar lo que no hice, culpas que me inventaron y tú –paracaidista angélico- ¿todavía te atreves a mirarme
desde tu aureola?
|